Mi juventud como deportista de competición encaminó mis pasos profesionales hacia el mundo del masaje, en un deseo de ayudar a los demás a aliviar un malestar o un dolor que conocía muy de cerca… más allá de las lesiones propias del Bádminton, mi especial sensibilidad y mi cuestionable diagnóstico del TDAH me hacían sufrir casi por todo. Con el paso de los años, y la experiencia acumulada, comprendí que -para lograr asistir de verdad a mis clientes ¡y a mí misma!- debía tratar al cuerpo de forma integral, como un todo: físico, mental, energético, social, espiritual y emocional. Con esta convicción y guiada por mi intuición, entendí que mi sufrimiento provenía en su mayor parte de una nefasta gestión emocional, fruto de una educación que jamás me había permitido cuestionar, y fruto también de la no gestión de emociones ancladas en el clan familiar. Me hice cargo de lo que realmente sentía, dejé atrás medicaciones y rutinas que solo enmascaraban mis problemas sin resolverlos, y comencé un apasionante viaje hacia mi interior.

En este camino de autoconocimiento, surgió en mí un anhelo profundo de compartir mi experiencia vital para tratar de continuar acompañando a otros, que me llevó a decidir redirigir mi carrera hacia el Coaching, complemento perfecto al masaje holístico que realizaba.

Desde entonces, acompaño a otras personas a lo largo de sus distintos procesos vitales, aligerando de cargas su cuerpo y su mente, para favorecer en ellas una nueva visión de su realidad capaz de reducir su sufrimiento y de conducirlas a una vida más plena. Atravesar el dolor me devolvió la paz y me acercó a quien realmente soy. Hoy, me siento orgullosa, libre y conductora de mi propia vida…  me encantaría acompañarte a lograr lo mismo.

¿Empezamos?

Sé consciente, cambiará tu vida